MAS LEJOS QUE NUNCA

Tras varios fines de semana en que el V Tazón Austral fuera suspendido, Cruzados y Jabalíes finalmente disputaron la gran final de la liga de football americano de Argentina. Debido a los inconvenientes vinculados a la tradicional sede del Club Comunicaciones, las autoridades de la liga decidieron cambiar de lugar y el encuentro se llevó a cabo en el Club Naval.
La larga espera mostró dos equipos ansiosos por comenzar la batalla pero, al mismo tiempo, planes de juego acorde al tiempo que, por cuestiones climáticas, tuvieron oportunidad de preparar.
El primero a la ofensiva fue Jabalíes, que mostró una ofensiva abierta, en formación escopeta y sin desarrollar un conteo tradicional. El objetivo era doble: por un lado, intentar una ofensiva basada en pase y, por otra parte, evitar que los defensivos tuvieran una referencia para atacar al mariscal de campo. Si bien en la serie inicial no tuvieron éxito, a lo largo de la primera parte demostró que el plan de juego estuvo acorde y por momentos no solo desconcertaron a la defensiva verde sino que también lograron mover las cadenas.
Tras la patada de despeje, Cruzados tomó el balón y presentó la formación que tanto éxito le había dado en semifinales: una doble ala cerrada, con variados esquemas de bloqueo, muchos de ellos de trampa, principalmente ejecutados por el G Lucas Román de destacada actuación. El RB Nicolás Crespo impuso el ritmo del partido desde la primera jugada y abrió el marcador con un largo touchdown. Fueron 8 puntos por la conversión terrestre de Mario Ibarra.
En la serie siguiente, el S Joaquín Pérez Curiel interceptó al QB Federico Schwarztman pero Cruzados no aprovechó la buena posición de campo y tuvo que despejar.
Con el balón nuevamente en sus manos, Jabalíes pudo avanzar el balón con algunos pases, pese a que el juego por tierra no tenía éxito. No obstante, en 4ta oportunidad en campo rival no pudieron concretar y continuaban en desventaja.
Tras algunas corridas ineficaces y algunas penalidades, Cruzados tenía 3ra y 17 profundo en su propio terreno. Ahí comenzó a surgir la figura del QB Tomás Haberl. Lanzó un preciso y largo pase al lado izquierdo del terreno, para combinarse con su 2do WR (aunque el más productivo en temporada regular) Agustín Crivelli para un touchdown de 76 yardas.
Jabalíes salió con todo a recortar las ventajas, renovando principalmente con conexiones aéreas cortesía de Schwarztman y Patricio Romero Prandi, de muy buena primera mitad. El juego por tierra también generó algunas renovaciones y la serie culminó en un pase válvula al corredor Martín Spada para touchdown. Patada de punto extra buena y la primera parte terminaba 14-7.
El conjunto conducido por Luis Jiménez arrancó con todo y el FB Mario Ibarra rompió varios tackles para anotar otro largo touchdown. Jabalíes no pudo responder en la siguiente serie y Cruzados siguió decidido a liquidar en el encuentro. En la segunda oportunidad tras el despeje, los verdes hicieron una jugada con varios fakes que derivó en una corrida de 61 yardas de Haberl para un nuevo touchdown.
La desventaja de Jabalíes ya era de 26-7 y para colmo de males el mariscal Schwarztman se lesionaba el hombro tras una captura, por lo que la remontada se veía muy difícil. Aún frente a este panorama y con Romero Prandi como QB, Jabalíes no paró de intentar achicar el marcador, aunque sin resultados positivos.
Cruzados volvió a ampliar el marcador con touchdowns de Crespo vía terrestre y otro del TE novato Pablo Jali, tras pase de Haberl. El cuadro porcino descontó sobre el final con una corrida de dos yardas para anotación de Martín Spada, sellando un marcador final de 38-13.
Merecido campeonato de Cruzados, quien fue el mejor equipo a lo largo de la temporada regular, algo que volvió a demostrar en los playoffs con amplias victorias sobre Legionarios y Jabalíes, en los que fueron dominantes tanto ofensiva como defensivamente. Destacaron las figuras de Haberl y Crespo, pero también de una línea ofensiva que dominó las trincheras a lo largo del año. A la defensiva mantuvieron su estilo agresivo, que tanto éxito les había dado en el pasado.
Lo cierto es que esta franquicia tiene una sólida estructura, con mucho talento en posiciones claves. Encontró sus playmakers a la ofensiva y desarrolló un variado juego a la ofensiva, algo que le había faltado en años anteriores, aunque sin dejar a un lado su identidad de equipo corredor y de defensiva agresiva.
Los porcinos no tuvieron su mejor actuación y fueron superados por un equipo que impuso su ritmo desde el primer momento. No obstante, para Jabalíes fue la tercera aparición en el Tazón Austral en cinco ediciones, lo que demuestra que es protagonista y candidato año con año.
Actualizado (Martes, 22 de Junio de 2010 01:36)


